Blog sobre diseño web, posicionamiento SEO y marketing digital

  • 0
ALEGO-EJALE, Asociación de Letradas y Letrados del Gobierno Vasco

ALEGO-EJALE

Categoría : Diseño Web

DISEÑO WEB

Asociación de Letradas y Letrados del Gobierno Vasco

Web de Asociación con información sobre la misma y temas legales vinculados a la Comunidad Autónoma Vasca.

Realizada en WordPress y con su correspondiente panel de gestión. Con dos idiomas, castellano y euskera. Noticias y novedades. Área restringida para socios. Posicionamiento Web.

http://www.alego-ejale.com


  • 0
Las faltas de ortografía más comunes en bloggers

Las faltas de ortografía más comunes en bloggers

Categoría : Diseño Web

Cuando hablamos de marketing de contenidos o content marketing solemos pensar invariablemente en guías, videotutoriales, imágenes e infografías creadas con Photoshop, Illustrator o algún otro programa de diseño y retoque fotográfico, pero ¿qué hay de lo principal, el texto? El texto es lo más importante en cualquier post, y a veces no lo cuidamos lo suficiente. Para ser un buen blogger hay que saber redactar buenos contenidos, y eso pasa ineluctablemente por tener una buena ortografía y una gramática aseada.

No pretendo aquí sentar cátedra ni arrogarme el papel de maestro a la antigua usanza, cual si hablara desde un púlpito a la grey, pero sí quiero daros unos consejos que tal vez os sirvan de ayuda cuando os pongáis a escribir y os asalten las dudas, muchas de ellas razonables.

He aquí algunas de las faltas ortográficas y de los errores gramaticales más comunes en la blogosfera (y en cualquier otro canal de expresión, incluso en la prensa escrita, que tiene más delito):

“Haber” y “a ver”

Cuántas veces habremos leído en post y en foros –y lo que es peor, en periódicos– “haber”, todo junto, cuando querían decir “a ver”, sin hache y separado, como en “a ver qué posteo hoy en mi blog”. Es un gazapo mayúsculo y un clásico de las faltas ortográficas.

Ortografía para bloggers

Por contra

Este error se ha generalizado de tal modo que es habitual oírselo a los presentadores de los informativos. La expresión correcta es “por el contrario”, y no admite dicha fórmula sincopada.

En base a

Es un galicismo (siempre recordaré que me lo corrigió en un examen una profesora de Lengua que tuve en el Instituto) tan extendido que casi parece correcto, pero no lo es. La expresión fetén sería “sobre la base de”, aunque sé que suena un poco envarada.

En relación a

Quizá ya no se vea u oiga tanto este solecismo que durante un tiempo fue bastante común, pero, en cualquier caso, lo correcto sería decir “con relación a” o “en relación con”.

Cuanto menos

Este error se ha propagado por doquier, hasta el punto de que hace dudar al escribiente más capacitado. Si se quiere expresar “como mínimo” (el uso común que se le suele dar), lo correcto es “cuando menos”.

“Por qué”, “porqué”, “porque” y “por que”

Pocos términos dan más dolores de cabeza que esta conjunción causal o locución adverbial, según el caso y contexto. Para arrojar un poco de luz al asunto voy a enunciar cada función y modo por separado con un ejemplo ilustrativo:

  • Cuando es interrogativo se escribe “por qué”, ya sea una pregunta directa (con signos de interrogación) o indirecta:

¿Por qué no escribiste el post que te pedí?

  • Cuando es sustantivo se escribe “porqué”, y siempre va precedido del artículo “el”:

Nunca entenderé el porqué de tu mala ortografía.

  • Cuando es una conjunción causal se escribe “porque”:

Lo hice así porque tú me lo pediste.

  • Cuando se compone de la preposición “por” y del pronombre relativo “que” se escribe “por que”:

Por que entonces fuera un mal bloguero no significa que también lo tenga que ser ahora.

“Absorber” y “absolver”

Las bes y las uves suelen ser uno de los caballos de batalla de la ortografía, y en el caso de estos verbos, debido a su proximidad fonética y fonológica (que no semántica), es fácil encontrarlas intercambiadas.

“Infligir” e “infringir”

Es un caso similar al anterior. Su sonoridad es tan parecida que a menudo se equivoca su significante y su significado. “Infligir” significa causar daño, imponer un castigo, mientras que “infringir” significa quebrantar leyes y órdenes.

“Lívido” y “libido”

Otro caso de paronomasia que puede llevar a confusión. “Lívido” significa amoratado o intensamente pálido, y “libido” (llana, que no esdrújula), deseo sexual.

“Echo” y “hecho”

Es un error tan grosero como extendido confundir “echo”, del verbo “echar”, con “hecho”, del verbo hacer. Como se suele decir: la hache es muda, pero no ciega. Un ejemplo para notar las diferencias en una misma oración:

“La has hecho buena echándole agua al vino”.

“Bizarro”

Desde hace unos años es la palabra de moda que, a causa de la extrapolación del anglicismo “bizarre” (raro, extravagante, freak), se emplea dándole un uso indebido. “Bizarro” significa valiente en su primera acepción, o generoso, lucido y espléndido en la segunda.

La verdad, no me extrañaría que el DRAE acabase cediendo como en otros casos (pensemos en aberraciones lingüísticas como “almóndigas”) ante su creciente popularización y terminara por recogerla en alguna de sus próximas ediciones.

Ortografía para bloggers

“Solo y sólo”

La llamada tilde diacrítica es fundamental para diferenciar palabras que se escriben igual pero que tienen distinto significado. Prueba a quitarle las tildes a esta oración y dime qué entiendes: “El bebé bebe y la mamá mama”.

En el caso que he elegido, el primer “solo”, sin tilde, actúa como adjetivo, mientras que el segundo es un adverbio. Desde mi punto de vista, fue un error de la RAE suprimir el uso normativizado de esta tilde, que yo, por mi parte, sigo usándola.

Aún así

Esto sí lo leerás en numerosas ocasiones, y es muy probable que alguna vez te hayas preguntado cómo se escribe correctamente ese “aun”. Te saco de dudas: sin tilde. Hay una regla básica que te puede ayudar a saber cuándo escribir “aún” o “aun”: si se puede sustituir por “todavía” es con tilde, y si se puede reemplazar por “incluso” es sin ella.

Así mismo

Lo habrás visto muchas veces escrito así, separado, pero en realidad es “asimismo”.

El pronombre personal “ti” nunca lleva tilde ortográfica.

Delante mío

Es un error muy común y extendido poner un adjetivo posesivo detrás de la locución preposicional “delante”. Lo correcto sería “delante de mí”.

De improvisto

El uso correcto es “de improviso”.

Pienso de que

Los dequeísmos son más propios del lenguaje oral que del escrito, pero no os penséis que sólo los cometen los analfabetos o iletrados, que yo se los he oído a Francisco Marhuenda, director de La Razón.

Van a haber

Este error de concordancia entre la forma verbal compuesta y el objeto directo es un clásico de nuestros días. Su mal uso se ha extendido como la pólvora.

De pies

El plural no procede. Lo correcto es “de pie”.

En breves

Se lo oirás decir a mucha gente. Como en el caso anterior, sobra la “s”. Quiero creer que este error deriva de la expresión “en breves momentos”.

Y los latinismos, qué guerra nos dan:

A grosso modo

El corrector de Word, que a veces es más listo de lo que parece, lo corrige, pero aun así, es un error que sigo viéndolo. La forma correcta es “grosso modo”, sin la preposición “a”.

De motu propio

El corrector vuelve a saltar en esta ocasión, y es que lo correcto es “motu proprio”, con dos erres y sin la preposición “de”.

Ortografía para bloggers

Y uno que tiene que ver con el marketing digital:

Bloggero

Se puede utilizar “blogger” o “bloguero”, pero nunca una mezcla de ambos.

Existe una tabla periódica de la ortografía, a imitación de la archifamosa de Mendeléiev, y obra del lingüista Juan Romeu, que nos puede ayudar a resolver éstas y muchas otras dudas de forma gráfica y esquemática.

Tabla periódica de la ortografía

Asimismo, también hay Apps para Android e iOS, y pensadas sobre todo para la educación infantil, a modo de juego o aplicación lúdica, que enseñan ortografía: los iCuardernos by Rubio; Pupitre, de la editorial Santillana; o Los Cazafaltas de Planeta. En este artículo de El País nos hablan de ellas.

Y para acabar, unos consejos de estilo:

  • Los puntos suspensivos siempre son tres.
  • Después de los dos puntos es recomendable empezar con minúscula.
  • No abusar de las mayúsculas (que también se acentúan).
  • Los párrafos se pueden justificar o alinear a la izquierda, dependiendo del caso. En algunas ocasiones, al justificar, el espacio entre palabras aumenta sobremanera y queda poco estético, además de que resulta menos legible.
  • El feminismo y la igualdad de género están bien para lo que están, pero usar el masculino y el femenino en cada sustantivo (“ciudadanos y ciudadanas”) es un horror. Y casi peor es la arroba (“ciudadan@s”). Que lo políticamente correcto no nos nuble el buen juicio.

Si se os ocurre alguna falta de ortografía, gramatical o sintáctica más que hayáis visto de forma reiterada, no dudéis en hacérmelo saber. Me vendría fenomenal para completar este artículo.


  • 2
Derecho al olvido

Deseat.me y el derecho al olvido en Internet

En los últimos años se ha hablado mucho del “derecho al olvido” y de la dificultad de borrar nuestros datos personales de Internet. El correo electrónico, las redes sociales, el e-mail marketing y demás plataformas online son, bien empleadas, un excelente vehículo de comunicación, pero hasta hace bien poco no existía ninguna ley ni regulación ni amparo constitucional sobre el uso de esa información de carácter privado, ni posibilidad de eliminar las huellas que vamos dejando en la Red.

Google y YouTube se han enfrentado a varias demandas y procesos judiciales de usuarios que han exigido la retirada inmediata de fotos o vídeos íntimos y comprometedores. En pocas palabras, se podría resumir diciendo que rellenar formularios es muy rápido y sencillo, mientras que darnos de baja de esos servicios es arduo y complejo. Fácil de entrar y difícil de salir. ¿No os recuerda a una secta?

Reconozcámoslo, en el momento de instalar un software casi nadie lee la licencia y los términos de uso, y menos cuando es gratuito, y el fabricante lo sabe y se aprovecha de ello para luego utilizar nuestra información con fines comerciales. En la era del Big Data y de los metadatos la información es un poder absoluto. Con todo lo que averiguan sobre nosotros gracias a nuestra dejadez luego pueden conocer nuestros gustos, nuestros pensamientos y nuestras costumbres y meternos la publicidad, no por los ojos, sino dentro mismo del cerebro.

Big Data

Por ejemplo, ¿sabías que cuando realizamos una búsqueda en Google, si hemos iniciado sesión con nuestra cuenta de Gmail, los resultados y consultas relacionadas, así como el autocomplete, se ven mediatizados por el contenido de nuestros correos electrónicos? Eso es mucho más agresivo e invasivo que el historial de navegación y las cookies. Es el machine-learning y el Rank Brain, la evolución del buscador en una inteligencia artificial que aprende de nuestras búsquedas. Una vez más, llegamos al famoso neuromarketing, que en este caso no es otra cosa que un secuestro de la información y un espionaje en toda regla.

Y luego se justificarán aduciendo que lo hacen por nuestra comodidad.

Como dijo un experto en Big Data en un excelente reportaje emitido recientemente en La Sexta:

Por suerte, como cada vez hay una mayor concienciación de este llamado “derecho al olvido”, al amparo del marco legal están surgiendo herramientas para borrar nuestros datos de Internet. Una de las más recientes es Deseat.me, cuyo lema es “limpia tu existencia” (con la “e” característica de Internet Explorer). Es totalmente gratuita, y la única pega que tiene es que sólo funciona con Google, por lo que debes tener una cuenta en Gmail.

Deseat Me

Lo que hace Deseat.me es recopilar todas las listas de suscripción donde te has registrado con ese e-mail y crear un listado con un link hacia la página donde quieres darte de baja. Por supuesto (y aquí llega el problema), necesitarás recordar la contraseña, o no podrás eliminarla.

Para poder utilizar Deseat.me tienes que darle tu autorización para conectarla a tu cuenta de Gmail, lo que puede provocar suspicacias. En su política de privacidad (Privacy and data) sus creadores aseguran, no obstante, que no tienen acceso a nuestra información, que para lo único para lo que necesitan la sincronización con nuestra cuenta de correo electrónico es para que su bot rastree nuestros e-mails. Habrá que creerles, ¿o no?

En este artículo de El País tenéis más información sobre Deseat.me, y si queréis conocer más sobre cómo ejercer vuestro “derecho al olvido”, os dejo este enlace a la Agencia Española de Protección de Datos.


BUSCAR

Suscríbete al Blog

Introduce tu email para estar al tanto de las novedades.

ABRELINK EN TWITTER